Filed Under (General) by admin on 08-10-2009
Un quiste es un saco lleno de líquido o de un material semisólido que se desarrolla sobre o dentro del ovario.
Los quistes de ovario son típicamente funcionales (no relacionados con una enfermedad) y ocurren como un proceso normal de ovulación. Días previos antes de la ovulación, se desarrolla un folículo, pero en el momento en que se espera la ovulación, dicho folículo no logra romperse y liberar el óvulo, como se supone que debe ser. En lugar de esto, el líquido dentro del folículo permanece y forma un quiste.
Los quistes de ovario funcionales o fisiológicos, generalmente desaparecen en un lapso de 8 a12 semanas sin tratamiento, son relativamente comunes y se presentan con más frecuencia durante los años fértiles. Son diferentes a los tumores ováricos (incluyendo cáncer de ovario) o a la poliquistosis ovárica. Algunos quistes de ovario no funcionales deben ser sometidos a tratamiento médico para su desaparición.
En ocasiones, un quiste de ovario puede causar dolor si presiona sobre estructuras cercanas, si se rompe o si sangra. También es doloroso si el quiste se tuerce o si causa la torsión de las trompas de Falopio.
Un examen pélvico puede revelar un agrandamiento del ovario o un quiste, e incluso verificar los niveles hormonales (como la LH, FSH, estradiol y testosterona) para evaluar las afecciones asociadas.
Las complicaciones están relacionadas con el diagnóstico específico. Se le debe prestar atención a los quistes de ovario que presentan torsión, que se rompen, que sangran o que muestran signos de cambios cancerosos.
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En la actualidad es relativamente frecuente encontrar mujeres en edad reproductiva que padezcan de quistes en los ovarios. Estos quistes pueden variar en tamaño y forma, y si bien suelen provocar molestias también es común que pasen inadvertidos, sin presentar sintomatología alguna. Cuando se habla de quistes en los ovarios, se hace referencia a una protuberancia que en la mayoría de los casos es pequeña, que contiene líquido ó material semi sólido y que está recubierta de una membrana. Pueden ser detectados al palpar el abdomen de la mujer, debido a la aparición de bultos en la zona baja del mismo, ó por medio de un examen ginecológico, el cual se recomienda realizarlo periódicamente.
Generalmente los quistes en los ovarios son benignos, pero cuando se van desarrollando y su tamaño aumenta, pueden provocar trastornos e interferir con los ciclos ováricos implicando así, la producción de hormonas y una repercusión en todo el cuerpo. Sin embargo, los quistes más comunes son los llamados funcionales, que no están relacionados con ninguna enfermedad y su desaparición es espontánea y sin necesidad de tratamiento. Por otro lado, los quistes en los ovarios fisiológicos se forman a raíz de algún problema específico.
En todo caso, es recomendable y muy importante acudir al médico para una revisación exhaustiva y obtener un diagnóstico que permita descartar situaciones en las que los quistes en los ovarios requieren de una mayor atención; son los caso de quistes malignos, con presencia de dolor pélvico agudo y que acarrean trastornos circulatorios ó inconvenientes en la capacidad reproductiva de la paciente.